El epitafio de Eucharis

EL EPITAFIO DE EUCHARIS


El nombre de Eucharis (Eucáride) tiene profundas raíces en la cultura griega y, aún hoy, sigue reconociéndose como significante de quienes portan belleza.

Su significado es "gracia hermosa" o "belleza encantadora. Eucaris transmite la idea de una persona con una belleza interior y exterior excepcional, digna de admiración y encanto.

Pero, lo que recordará la posteridad respecto a este nombre, es el epitafio que un padre escribió a su hija adolescente,Lucinia Eucharis, liberta de Licinia, en el s. I a.C.) y constituye un ejemplo insuperable de estos textos que identifican y honran a un difunto. Por su vívida expresión de sentimientos, por su síntesis, por la admmiración con que describe los logros de la joven y por su advertencia de mortalidad a quienes pasan ante su tumba es, quizá, el mejor de cuentos se conocen.

Eucharis murió a los catorce años; impresionante revelación. Llegó a ser una estrella como actriz teatral adolescente de la Antigua Roma. Una de las pocas que alcanzaron fama y respeto en su profesión en la República de Roma. Probablemente fuera bailarina y cantante y actuó en escenarios prestigiosos.

Esclava en su nacimiento, fue liberta de la romana Licinia. Su éxito enla escena es doblemente meritorio si tenemos en cuenta que la profesion de actriz era poco respetable y solía encomendarse, precisamente, a esclavas y libertas.

Su anónimo progenitor, probáblemente de origen griego, era una persona culta como demuestra el extraordinario epitafio que dedicó a su hija en versos yámbicos y que se conserva en una lápida encontrada en Roma.




Este epitafio,considerado por algunos como la "mejor composición de poesía latina". Dice así:

 «EUCHARIS LICINIAE L DOCTA ERODITA OMNES ARTES VIRGO VIXIT AN XIIII. HEVS OCVLO ERRANTE QVEI ASPICIS LETI DOMVM MORARE GRESSVM ET TITVLUM NOSTRVM PERLEGERE AMOR PARENTIS QVEM DEDIT NATAE SVAE VBI SE RELIQVIAE CONLOCARENT CORPORIS. HEI VIRIDIS AETAS CVM FLORERET ARTIBVS CRESCENTE ET AEVO GLORIA CONSCENDERENT PROPERAVIT HORA TRISTIS FATALIS MEA ET DENEGAVIT VLTA VEITAE SPIRITVM. DOCTA ERODITA PAENE MVSARVM MANV QVAE MODO NOBILIUM LVDOS DECORAVIT CHORO ET GRAECA IN SCAENA FIRST POPULO APPEARED EN HOC ON TVMVLO CINEREM NOSTRI CORPORIS INFESTAE PARCAE DEPOSIERVNT CARMINE STVDIVM PATRONAE CVRA AMOR LAVEDS DECVS SILENT AMBUSTO CORPORE ET LETO IACENT RELIQVI FLETVM BORN PARENTS MEO ET ANTECESSES GENITA POST LETI DIEM BIS HIC SEPTENI MECVM NATALES DIES TENEBRIS TENENTUR DITIS AETERNA DOMV ROGO VT DISHENDENS TERRAM MIHI DICAS LEVEM.»

Que  puede traducirse como:

«Eucaris, liberta de Licinia, una joven instruida en todas las artes que vivió catorce años. 

Oh tú, que con la mirada errante ves esta morada de la muerte, detente y lee: 
el amor de un padre ha dedicado este monumento a las cenizas de su hija. 

« ¡Ay, Dios mío! Mientras mi juventud florecía en el cultivo de las artes, y mi gloria crecía con los años, la triste hora fatal se apresuró a apoderarse de mí y me arrebató el aliento vital. 
Habil en la música y guiada, por así decirlo, por la mano de las Musas, fue el adorno del coro en los espectáculos de los nobles: aparecí por primera vez en Roma en el escenario griego, cuando las crueles Parcas arrojaron mi cuerpo a esta tumba. 
El afecto de mi patrona, su tierna solicitud, su amor, sus aplausos, sus gracias, todo calla en mi pira, todo lo engulle la muerte. 
Mis catorce años permanecerán conmigo en las tinieblas de la eterna morada de Plutón. Al alejarte de mí, pasajero, haz votos, te ruego, de que la tierra sea leve sobre mis cenizas.»

Con estos versos, e imitando de algún algunos de los modos de rima y métrica yámbica he compuesto la letra de esta canción fúnebre; pero hermosa.


No mires distraído, Oh, viajero:
Contemplas la morada de la muerte. 
Detén tu paso y lee este letrero
a Eucharis dedicado por su muerte.

Dedica con amor un monumento
que ofrece a sus cenizas en la hora
fatal en que cesó su dulce aliento
su padre que la amaba y que la llora. 

"¡Ay, Dios, mi juventud que florecía
las musas le dotaron de mil dones;
mi gloria con los años se crecía,
brillaba con mi danza y mis canciones. 

Cumplidos los catorce ya era experta
en música, en arte y en dulzura.
Por gracia de Licinia fui liberta
en premio de mi ingenio y mi hermosura. 

Entonces, en la gloria de la escena, 
mi mundo se destruye y se derrumba
y justo al alcanzar la dicha plena
las parcas me arrojaron a esta tumba.

Se quema en esta pira aquella suerte:
aplausos, amor, buenaventura
Y todo es engullido por la muerte
que pone fin al candor y a la aventura. 

Al irte a tu destino, Oh, viajero
haz votos, te lo ruego, a mi fortuna
Atrás dejo personas que yo quiero,
y polvo en una edad inoportuna.


NOTA. Aquí puedes leer un notable análisis del poema. 


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